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ⓘ Álvar García de Santa María fue cronista, consejero real, regidor y escribano de cámara español de ascendencia judía. Cuando solo contaba con veintidós años, fu ..




                                     

ⓘ Álvar García de Santa María

Álvar García de Santa María fue cronista, consejero real, regidor y escribano de cámara español de ascendencia judía. Cuando solo contaba con veintidós años, fue nombrado por Fernando I de Aragón consejero real y cronista del reino de Castilla.

Su contribución en la literatura medieval fue importante por formar parte de la redacción de la Crónica de Juan II de Castilla. El historiador Juan de Mata Carriazo afirma que es" el texto más importante de la historiografía castellana del siglo XV y una de las historias más minuciosas e informativas de todos los tiempos” ​. Su hermano, Pablo García de Santa María, obispo de Burgos e historiador, guio a toda la familia la conversión, hacia el año 1390 cuando se produjeron asaltos a las juderías.

                                     

1. Biografía

Álvar García de Santa María formó parte de la familia de conversos, los Santa María, y era hijo de Simeón ha-Levi. Su hermano mayor, Pablo García de Santa María, fue el responsable de la conversión la religión cristiana. Ambos hermanos mantendrán una relación muy unida hasta el fallecimiento de Pablo.

Se desconocen muchos datos de su infancia. Se tiene más constancia de su recorrido a partir de sus capitulaciones matrimoniales en el año 1400. Se casó con Marina Méndez. El matrimonio no tendrá descendencia, pero tendrá una hija aparte, Beatriz, la que legitimará como tal. Marina muere en los primeros meses de 1439.

En el año1403, Benedicto XIII nombró a su hermano Pablo obispo de Cartagena. Álvar se empezará a encargar de la parte administrativa de este obispado de su hermano. En el año 1407, Fernando I será acompañado por Álvar durante las campañas militares en Andalucía y al año siguiente lo proclama como escribano de la corte real.

En el año 1410, Álvar participó en la campaña decisiva y victoriosa de la toma de Antequera junto a Fernando I. Este suceso ratificó la gloria del infante de Castilla y le benefició a Álvar para convertirse en cronista regio. Al año siguiente, en el año 1411, fue nombrado como regidor de Burgos cuyo cargo ejerció durante más de cuarenta años. En el 1412, Fernando fue nombrado rey de Aragón tras el Compromiso de Caspe. Álvar tuvo la oportunidad de formar parte del equipo de gobierno de Castilla siendo encargado del registro de la Cancillería. Después de unos años se ocuparía también de los abastecimientos de las tropas de la frontera.

En el año 1416, retomó nuevamente el cargo de administrador en el obispado de Burgos de su hermano Pablo. Su posición económica mejoró notablemente en los próximos años mediante la adquisición de tierras e inmuebles en Pampliega Burgos. También contaba con los ingresos de la Cofradía de San Pedro y Santiago de los Caballeros de Burgos.

Con la llegada al trono de Alfonso V en Aragón, hijo de Fernando de Antequera, hubo modificaciones de carácter político. Álvar fue nombrado como contador del infante Juan II de Aragón y se verá en la posición de proteger los intereses de este.

En la comisión de los regidores en Zaragoza en junio de 1425, Álvar estuvo junto a don Alfonso V para la vista de su proyecto de entrar en Castilla con el fin de liberar a su hermano, Enrique, que estaba secuestrado por don Álvaro de Luna ​. El 3 de septiembre de 1425, se negoció el famoso acuerdo de Torre de Arciel, considerado como el triunfo del partido aragonés que normalizaba las relaciones entre hermanos.

También fue testigo de los acontecimientos que se desarrollaron en Alcántara, en julio del año 1431. Allí don Álvaro de Luna capturó al infante Pedro y puso fin la resistencia armada que había ejercido junto con su hermano el infante Enrique.

Álvar vivió muchas experiencias al lado de la corona de Aragón de las que sacó provecho para la redacción de la Crónica. El relato fue interrumpido en el 1435, año en el que muere su hermano Pablo. Se alejó de la política castellana durante un periodo corto. A partir del año 1440 volvió a estar presente en las tramas de la corona al lado de Juan II de Aragón.

El 24 de mayo 1457 hizo su testamento en el que quiso que lo enterrasen en el monasterio de San Juan de Burgos. El 21 de marzo de 1460 fallece.

                                     

2. Crónica de Juan II de Castilla

Don Álvar García fue elegido por el regente don Fernando I de Aragón para continuar las crónicas reales que se encontraban interrumpidas desde el año 1395, en que Pero López de Ayala termina su labor como cronista para dedicarse al estudio y a las letras. En su análisis historiográfico Fernando Gómez Redondo afirma que

La crónica real, concebida como continuación del tronco cronístico que impulsara Alfonso X, se convierte en manos de don Álvar en un concienzudo relato de la vida cortesana y militar, en un minucioso registro de datos y de noticias, de documentos y de conversiones que el cronista, por la disposición relevante que ocupa en ese marco social, ha podido reunir y ha logrado saber ​

                                     

2.1. Crónica de Juan II de Castilla Manuscritos originales y copias

De la primera parte 1406-1420 se conservan tres copias de un manuscrito original perdido. Dos se encuentran en España en la Biblioteca Capitular y Colombina de Sevilla y en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia en Madrid. La última copia se custodia en la Bibliothèque Nationale de France París.

De la segunda parte 1420-1434 existe un original y una copia. El primero está en la Biblioteca del Monasterio de El Escorial y el otro en la Biblioteca Nacional de España; ambos se encuentran en la comunidad de Madrid.